Violón ibérico de cinco cuerdas, basado en el original conservado en el Museo del Monasterio de la Encarnación de Ávila.


Tiro de 705 mm.


Materiales utilizados: Tabla armónica en tres partes de abeto. Aros en nogal. Fondo en tres partes de abeto.


Diapasón y cordal de nogal. Clavijas talladas a mano en boj.


Como siempre estoy interesado por instrumentos raros, transicionales y poco frecuentes, he copiado lo más fielmente posible este violón único, conservado en el monasteiro de la Encarnación de Ávila. Al lado de este violón se encuentran dos arpas barrocas, una de ellas de dos órdenes, una guitarra barroca, un bajón y un salterio.


Las arpas, el bajón, el violón y la guitarra forman un impresionante conjunto, magnífico ejemplo del más clásico y habitual grupo de bajo continuo, presente en todas las catedrales, monasterios e iglesias importantes durante los siglos XVII y buena parte del s. XVIII. Los instrumentos parecen haber permanecido juntos desde su construcción, y al menos tres de ellos, una de las arpas (la de dos órdenes), la guitarra y el violón tienen todo el aspecto de haber sido construidos por la misma mano o en el mismo taller, que si hacemos caso al arpa de dos órdenes sería el de Domingo Pescador.


El aspecto del violón, y la guitarra es muy sencillo, casi tosco, da la impresión de ser un trabajo rápido pero eficiente. Las maderas empleadas en el violón son una desconcertante mezcla de excelente nogal para los aros y el diapasón, nogal más pobre para el mástil y abeto de veta muy ancha, en parte cortado al cuarto y en parte en tabla (incluso con nudos), para la tabla armónica y el fondo. La elección de estas maderas parece la solución que encontró el constructor para proporcionar unos instrumentos dignos y funcionales a un pobre convento de Carmelitas Descalzas.


He intentado construir este violón reproduciendo lo más fielmente posible el original, tanto en maderas (no he conseguido madera de abeto tan ruda como hubiera querido, pero escogí lo más parecido posible) como en sus espesores, que son inusuales y en el método de trabajo, rápido y efectivo.


Estos instrumentos del Monasterio de la Encarnación pueden ser visitados en una celda en el museo del monasterio. Me han hecho reflexionar acerca del escaso patrimonio organológico que conservamos en España y en el mérito de estas monjas que con un poco de cuidado y de limpieza han conseguido mantener hasta hoy este conjunto único de instrumentos barrocos.

Violón ibérico de cinco cuerdas

Copia del original conservado en el Monasterio de la Encarnación, Ávila

El instrumento original:

Francisco Luengo. Músico & luthier